lunes, 5 de diciembre de 2016

dónde...






cuando el sol se acabe 

y la luna muera

cuando cada poro  
 entre en descomposición


y mis huesos, 
hechos polvo

¿dónde quedará el deseo,

 amor?



 cuando mi cuerpo muera,
y la sangre, seca, deje de fluir


cuando de mí no quede ni el olvido



las sirenas seguirán cantando

 propiciando 
el abismo de los hombres